El oficial de la Patrulla Fronteriza Rogelio Martínez, murió luego de sufrir diversas heridas en la cabeza y otras partes del cuerpo mientras atendía junto a otro agente que tambien resultó con lesiones graves, un llamado en el área de Van Horn, Texas, informó la dependencia gubernamental a través de un escueto comunicado.

El trágico incidente ha desatado una cacería humana en el Sureste de esa entidad limítrofe con México, donde varias agencias investigativas encabezadas por el FBI realizan las pesquisas.

Pese a que esta noticia abarca espació en todos los medios electrónicos de Estados Unidos, pocos detalles se saben de la forma en la que el oficial Martínez perdió la vida. Por el momento el Gobierno ha rechazado hacer declaraciones oficiales sobre lo sucedido citando que no quieren “entorpecer las averiguaciones”.

En la mañana del domingo 19 de noviembre, el guardia fronterizo de 36 años de edad, acompañado de un compañero de trabajo y ambos del sector de Big Bend, habrían sido emboscados mientras viajaban a bordo de una de las unidades motorizadas en la ruta Interestatal 10, atendiendo labores de rutina, indicó la agencia fronteriza en un comunicado.

El compañero de Martínez fue quien reportó el trágico incidente por radio, notificando que requerían de refuerzos y atención médica de emergencia. El área de Van Horn, lugar del fatídico ataque, se sitúa a 30 millas aproximadamente de la frontera con México, en las inmediaciones de la ciudad de El Paso, Texas.

A la llegada de la ambulancia Martínez ya había perdido el conocimiento y sangraba profusamente de la cabeza. Un reporte cita que “ambos oficiales presentaban diversas heridas en el cuerpo, posiblemente por piedras que les fueron arrojadas a corta distancia”.

La noticia generó reacciones inmediatas del presidente Donald Trump quien aprovecho para justificar por medio de su cuenta de Twitter, la necesidad de construir un muro en la línea divisoria con México.

“Estamos agradecidos por la valentía y el sacrificio de los agentes fronterizos que han dedicado sus vidas para mantenernos a salvo”, lamentó el senador republicano Ted Cruz, por medio de un boletín enviado a la prensa.

Martínez es el segundo agente que muere en el 2017. Desde el 2003 la Patrulla Fronteriza ha sufrido la baja de 38 de sus oficiales, algunos de ellos agredidos durante sus jornadas laborales en la frontera y otros en accidentes viales.

Cifras oficiales indican que la Patrulla Fronteriza ha realizado 61,000 detenciones de inmigrantes indocumentados entre octubre de 1016 y mayo de 2017. En lo que va del año esta es la segunda muerte de un guardia de las fronteras en cumplimiento del deber.

Diversas dependencias de seguridad están reforzando la investigación encabezada por el FBI. Por su parte el gobernador texano Greg Abbott, giró instrucciones para que el programa Texas Crime Stopers, ofreciera 20,000 dólares de recompensa a cambio de información que conduzca al arresto del responsable o responsables del asesinato del oficial Martínez y las graves heridas provocadas a su compañero de trabajo.

La Patrulla Fronteriza finaliza su comunicado citando: “Nuestros pensamientos y oraciones están con el oficial Martínez y su familia, y con el agente que resultó herido”.

Nota: Se añaden detalles sobre la posible causa de muerte.