Aumentan los arrestos de indocumentados mientras se reduce el número de deportaciones

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El número de arrestos de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos se habría incrementado significativamente durante la administración del presidente Donald Trump, mientras la cifra de deportaciones se redujo en comparación con las repatriaciones ejecutadas en el mismo periodo del 2016, según cifras oficiales.

Los agentes de Inmigración y Aduanas han detenido a 97,482 personas entre el 22 de enero y el 2 de septiembre, cantidad muy superior a los 68,250 arrestos realizados por la agencia en el mismo lapso del año anterior.

«Estos resultados reflejan claramente la prioridad de los recursos que estamos aplicando en contra de los extranjeros que representan una amenaza para la seguridad nacional, la seguridad pública y la seguridad fronteriza», dijo la portavoz de ICE Lauren Mack en un comunicado.

Sin embargo, pese al incremento de más del 30 por ciento en la captura de inmigrantes sin documentos la cantidad de deportaciones disminuyo de 240,255 en el año fiscal 2016 a 211,068 en lo que va de 2017, confirman datos de la oficina de inmigración y ciudadanía (USCIS).

Mientras los tribunales de inmigración operan con severas demoras por el alto número de casos pendientes, agentes del ICE continúan arrestando indocumentados sin antecedentes penales que no representan ningún riesgo para la sociedad.

Esta disparidad se debe en parte a que mientras las agencias fronterizas y de inmigración operan bajo la presión del mandatario Trump para detectar y capturar al mayor número posible de inmigrantes en todo el país, las cortes migratorias enfrentan el rezago de decenas de miles de casos que llevan pendientes por años.

Expertos en el tema dicen que gran parte del problema se debe a que la actual administración ha comenzado a aplicar una política de tolerancia cero en contra de los indocumentados recargando el sistema con casos que anteriormente habrían sido considerados de baja prioridad y no hubieran llegado a los tribunales.

Es el caso de las numerosas detenciones de extranjeros sin antecedentes penales y los encarcelados por infracciones de tránsito. Anteriormente la mayoría de esas personas sin historial delictivo pasaron inadvertidas en la administración del presidente Barack Obama por no ser consideradas una amenaza para la sociedad, apreciación que cambió con la llegada de Trump a la Casa Blanca.

Bajo este gobierno el número de detenidos con antecedentes penales aumentó, y aún representa la mayoría de los arrestos. Pero los detenidos sin antecedentes penales han crecido a ritmo acelerado, llegando casi a triplicar de 10,031 entre enero y septiembre de 2016 a 28,011 en el mismo período en 2017. Con respecto al número de delincuentes capturados el aumentó es de aproximadamente 16 por ciento durante el mismo período.

Para la administración del presidente Trump esta disparidad que amenaza con seguir saturando las cortes de inmigración y aumentando el tiempo de espera para la resolución de casos no alterará la labor de los oficiales del ICE que tienen como prioridad “seguir rastreando y arrestando” a los inmigrantes indocumentados para deportarlos, acotó la oficial Mack.