Todo parecía transcurrir normalmente en una maderería Demeester Wood Products de Coopersville, Michigan, hasta que pasado el mediodía un grupo de agentes federales allanaron el negocio como parte de un operativo de inmigración que finalizó con el arresto de 18 trabajadores indocumentados de origen hispano.

“Las detenciones son parte de una investigación en las que participaron varias agencias” como parte del rastreo de extranjeros que regresan a Estados Unidos luego de ser deportados, indico Khaalid Walls, portavoz de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Trascendió que las averiguaciones se llevaron a cabo por varias semanas y estuvieron encabezada por personal de las oficinas locales de Seguridad Nacional quienes luego de obtener la orden federal de allanamiento solicitaron el refuerzo de agentes de ICE.

Varios de los detenidos ya habían sido deportados y enfrentan cargos criminales

Fue un operativo “sin violencia ni resistencia” donde se capturaron a 13 personas originarias de Guatemala y cinco de México, de entre 20 y 43 años de edad, señaló Walls.

En el grupo se encontraban seis personas que reingresaron ilegalmente al país luego de haber sido deportadas, motivo por el cual serán procesados bajo cargos criminales.

En medio de la sorpresa de los encargados del lugar una decena de oficiales fuertemente armados, ataviados con chalecos que los identificaban como agentes federales de Seguridad Nacional y del ICE, irrumpieron en el lugar donde agruparon al personal para interrogarlo uno por uno en torno a su presencia en el país.

Todos los detenidos quedaron bajo custodia de ICE, mientras los directivos de la empresa rechazaron hacer cualquier declaración sobre lo sucedido.