Decenas de inmigrantes, algunos con residencia legal, otros con antecedentes penales o que regresaron ilegalmente a EEUU después de haber sido deportados, fueron el blanco de las más recientes redadas a gran escala realizadas por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en el norte de Texas y Oklahoma, confirmaron fuentes federales.

Oficiales de la división de Operaciones de Detención y Deportación (ERO), fueron los encargados de las pesquisas que se extendieron por tres días del 23 al 25 de enero, en 23 ciudades texanas y dos de Oklahoma con saldo de 86 detenidos, la mayoría con historial delictivo por crímenes que van desde el abuso sexual en contra de menores hasta conducir bajo la influencia del alcohol (DUI).

Vídeo: Charles Reed – Cortesía: ICE

«Esta operación se centró en capturar a fugitivos de inmigración y extranjeros criminales en el norte de Texas y el estado de Oklahoma, pero rutinariamente realizamos operaciones a diario», dijo Bret Bradford, director de la oficina de ERO en la ciudad de Dallas.

Veintiuno de los arrestados ya habían sido deportados de Estados Unidos y reingresaron al país ilegalmente, acción que en la actualidad es considerada como un delito federal grave, con castigo de hasta 20 años de prisión dependiendo del prontuario criminal del acusado.

La oficina de ERO, dependiente de ICE, confirmó que 55 de los extranjeros son criminales registrados en la base de datos nacional por delitos que incluyen explotación sexual de un menor, asalto, asalto agravado con arma mortal, posesión de drogas, robo, obstrucción de la policía, hurto, fabricación de metanfetamina, delito de armas de fuego, contrabando, recepción de bienes robados, reingreso ilegal al país o conducir un vehículo automotor bajo la influencia de drogas o alcohol.

Del total de capturados 82 son hombres y cuatro mujeres con edades entre los 19 y 61 años

«Al sacar a extranjeros delincuentes de las calles, nuestros oficiales de ICE brindan un valioso servicio comunitario mejorando la seguridad pública», destacó Bradford.

Foto: ICE

En Breckenridge, Texas, los agentes federales arrestaron a un inmigrante mexicano de 43 años con residencia permanente desde 1996. Sin embargo, pese a su estatus legal podría ser deportado y despojado de su “Green Card” por haber sido sentenciado a 10 años de libertad condicional luego de cometer un asalto agravado en 2011.

En Corsica, Texas, otro inmigrante de 26 años con residencia permanente y también de origen mexicano, podría ser removido del país por sus antecedentes penales que incluyen, condenas por haber grabado vídeo en baños o probadores de ropa y robo.

En Dallas, Texas, se puso en custodia de ICE a un ciudadano guatemalteco de 37 años, pendiente de ser procesado penalmente por el delito de agresión continua en contra de un menor de 14 años.

Y en Abilene, Texas, un extranjero de Camerún de 27 años que ingresó legalmente a EEUU, fue detenido por la condena en su contra de dos años de libertad condicional por posición de pornografía infantil.

El origen de los 86 detenidos por nacionalidad es:

  • México 55
  • Guatemala 10
  • El Salvador 6
  • Honduras 4
  • Bangladesh 3
  • Camerún 1
  • Jordania 1
  • Laos 1
  • Liberia 1
  • Nigeria 1
  • Panamá 1
  • Filipinas 1
  • Zimbabue 1