La corte de comisionados de El Paso, en sur de Texas, adoptó una resolución para que ese condado no sea parte de ninguna política estatal o federal que permita la criminalización de indocumentados o la militarización de la frontera con México.

Con votación de 4 a favor 1 en contra, el tribunal reprobó la eliminación del programa de Acción Diferida del 2012 (DACA), recientemente anulado por el presidente Donald Trump, y exhorta vehemente al Congreso a crear una reforma migratoria que permita regularizár la situación migratoria de los 800,000 soñadores afectados por la cancelación de la orden ejecutiva.

Miles de jóvenes recipientes del DACA “Aportan a este estado, al país y al mejoramiento de la sociedad y en mi opinión deberíamos de integrarlos en vez de empujarlos a la sombra.” Indicó el comisionado David Stout al término de la sesión.

Para los soñadores en el sur de Texas la decisión de la corte tiene un gran significado, aunque no acaba con el escepticismo. “Siento que hoy nos apoyan como parte de su comunidad, pero ahorita como está el racismo esperamos lo peor… pero al parecer nos están apoyando”, declaró Armando Arrizo estudiante local.

El único voto en contra de la resolución fue del comisionado Andrew Haggerty quien defendió su postura afirmando que su labor es manejar el presupuesto de El Paso y recordó que recientemente el gobierno federal anunció la implementación de multas a las ciudades que no acaten la postura migratoria de la Casa Blanca.

“Esto no tiene que ver con lo que pienso del tema migratorio, creo que el sistema en ese sentido está roto y necesita resolverse, pero ese no es mi trabajo”, acotó Haggerty, quien también destacó que sus colegas actuaron conforme a las necesidades de las comunidades que representan.